
JOHNSALLMAN’S BLOG
Nuestro destino espiritual
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Tracucción: Lucía Montaño Ferrer.
Lucia.montano@gmail.com
Cualquier cosa que se desvanece, disuelve, decae, o se pueda soplar, en realidad es una ilusión. - 12/13/2009
La vida, la existencia, en la Divina Realidad de Dios, Todo Lo Que Es, es sublime, hermosa y es excitante. Es dónde usted se encuentra a cada momento porque no existe otro lugar. Cuando se tropieza ansiosamente a través de una realidad aparente en la que actualmente está experimentando la vida, para usted es prácticamente imposible creer esto. Su experiencia es muy fuerte e intensa, y parecería más real de lo que pueda imaginarse; a pesar de ello, no lo es. Es completamente irreal; una pesadilla de la que apenas se está comenzando a despertar y, así como en todas las pesadillas, despertará, y cesará y sus recuerdos de ella se desvanecerán rápidamente y se irán a pesar de que no lo desee; tampoco tiene ninguna necesidad de retenerlos.
Ha parecido mucho tiempo, podría decirse interminable, en la medida en que usted ha tenido que luchar con el dolor, luchar con el sufrimiento y la confusión en la cual ha visto envuelto. Mientras da vueltas acercándose a la ascensión, casi todo parece inútil, sin sentido, sin lógica y ciertamente lo es. Más sin embargo, usted se agarra de ella incapaz de comprender que esta pesadilla, con todos sus extremados e intensos incidentes, eventos y experiencias es una ilusión pasajera.
En el proceso, ocurren circunstancias, pasan cosas, el tiempo pasa, comienza el decaimiento, y las cosas vivas se mueren y pasan de largo. Nada queda o permanece igual, ¿cómo es que es tan difícil comprender que es meramente una ilusión cuando eventualmente todo sucumbe, se convierte en polvo y el viento se lo lleva y aparta? Usted ve esto y se pone triste, le genera ansiedad, pareciera que usted quiere una permanencia y una dependencia, pero no la puede encontrar en ningún lugar.
Usted obtiene seguros, construye estructuras a prueba de inundaciones, de terremotos, y con el tiempo éstas expiran, decaen y sucumben. No existe nada permanente porque en la realidad en la cual usted está experimentando es, toda una ilusión. Solamente usted es real, no su cuerpo, no sus emociones, únicamente el “usted” es el que permanece después de que todo aquello sea disuelto y llevado por el viento.
Lo que Dios crea es perfecto, eterno y siempre convive con Él en perfecta paz, dicha y armonía. Y Él lo creo a usted, entonces es allí dónde usted está, vivo permanentemente con Él y dentro de ÉL, no existe ningún otro lugar.
En lo más profundo dentro de su interior, usted sabe que es un ser eterno, Uno con Dios, y que todo lo que se desvanece, disuelve, decae o es llevado por el viento es una ilusión. Tener conocimiento de esto genera una dicha incomparable y lo anima y lo eleva en la medida en que usted lucha por despertar y se restriega los ojos. La Divina Realidad, a la que está a punto de despertar, es un estado de perfección gloriosa que lo emocionará y le generará tal placer, que no existe ni siquiera una forma en la que pueda ni siquiera imaginar, mientras permanece dormido.
Pero no permita que esto lo preocupe o inquiete, porque es como un gancho o una dependencia que trata de retenerlo en la ilusión. Deje ir la necesidad de la certeza, la comprobación, el tener que ver o, recibir una explicación, porque ellas también son parte de la ilusión.
Se trata más bien como de una serie popular de televisión, como cuando usted queda enganchado al final de cada episodio y lo deja ansioso y excitado, esperando el siguiente capítulo. Aquí sucede lo mismo. Es una ilusión muy grande y usted debe parar de mirarla del todo, para que pueda soltar todas estas aparentemente seducciones atractivas que lo distraen de la Realidad, de la conciencia permanente de su existencia más gloriosa y duradera en la Presencia de Dios, su amoroso y eterno Padre.
Con mucho Amor,
Saul
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1 comentarios:
Muy interesante y comparto la opinión, pero cuántas personas que apesar de ser concientes de ello aún seguimos en la ilusión?, por qué nos decimos que apesar de tener esa conciencia no ocupamos más del trabajo que de darle amor a la familia, qué acaso estamos muy enganchados a la ilusión?, porque nos decimos que mientras estemos en esta dimención nos merecemos lujos y tener dinero?
Saludosd de Luz
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